ARCHIVO del patrimonio inmaterial de NAVARRA

Gorráiz

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  • Denominación oficial:
    Gorráiz
  • Otras denominaciones:
    Gorraitz (euskera)
  • Tipo de localidad:
    Lugar habitado
  • Censo:
    3709 (2014)
  • Extensión:
    0.00 km2
  • Altitud:
    503 m
  • Pamplona (distancia):
    6.00 Km
  • Localidad superior:
    Egüés


Antiguo lugar de señorío en el cual adquirió por donación el monasterio de Leire diversas heredades a finales del siglo XI y comienzos del siguiente. Su iglesia parroquial está dedicada a San Esteban. En 1850 contaba con caminos de travesía y malos. Hasta las reformas municipales de 1835-45 gobernaba el lugar el diputado del valle y un regidor del pueblo elegido entre sus vecinos.

Palacio

Aparece ya entre los solares nobles remisionados del pago de cuarteles, en el rolde del tesorero, el año 1513. Su poseedor, Lanzarot de Gorraiz, fue agraciado por Carlos V en 1522 con una merced de acostamiento de 7.000 maravedís castellanos. En 1563 le fue aumentada la gracia en 18.000 maravedís a su heredero, del mismo nombre. Hacia 1740 se titulaba usufructuaria del palacio Magdalena Jiménez de la Puente, viuda y vecina de Peralta. En 1756 lo adquirió el acaudalado Juan Navarro Tafalla, Adán y Pérez, caballero del hábito de Santia¬go, con los bienes y señorío anejos. Este personaje tuvo grandes diferencias con la Diputación del Reino a la hora de acreditar su nobleza, llegando a intervenir el propio rey. Su hermana Joaquina litigó por el rebate de cuarteles en 1784. En el siglo XVI, según el Libro de Armería, tenía por escudo, en campo de plata, una faja de azur -de gules en otra variante- acompañada de dos lobos de sable en jefe y uno en punta.
El palacio fue restaurado hacia 1975, se conservaron los garitones angulares y la galería de arquillos bajo el alero.
Se trata de una obra mixta de sillería y ladrillo que en su actual configuración data del siglo XVI. Sobre los primeros cuerpos de piedra se alza un remate de arquería de ladrillo dentro de la tipología navarro-aragonesa de los siglos XVI y XVII, con garitas angulares de forma cilíndrica en recuerdo de su función militar. Una restauración reciente que ha afectado al remate del edificio ha añadido un escudo en la fachada.