ARCHIVO del patrimonio inmaterial de NAVARRA

Sansol

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  • Denominación oficial:
    Sansol
  • Censo:
    111
  • Extensión:
    13.00 km2
  • Altitud:
    485 m.
  • Pamplona (distancia):
    69.00 Km


Limita al N con Desojo, al E con Los Arcos y El Busto, al S con Lazagurría y al O con Torres del Río y Armañanzas.
Desde el punto de vista geomorfológico se pueden distinguir en este municipio dos partes: el N se incluye en la cubeta sinclinal de Los Arcos, que es la continuación occidental del pliegue sinclinal y halocinético de Miranda de Arga; en él afloran las arcillas con niveles de caliza (Facies de Tudela) del Mioceno; el S forma parte de la terminación occidental del anticlinal de Falces, formado por yesos con arcillas (Formación de Lerín) del Oligoceno-Mioceno. Aquí se encuentra la mayor altitud, en Socuenca (571 m). El término, alargado de N a S, es avenado hacia el Ebro por la red Linares-Odrón.


HERÁLDICA MUNICIPAL. Trae de gules y una cruz patada en oro.

CASA CONSISTORIAL. La actual se construyó hacia 1960, sobre un solar situado en la parte baja del pueblo, cercano a la carretera. Está construida en ladrillo. La sede anterior estuvo en la parte alta de la Villa, junto a la iglesia, construida en piedra y adobe.
El Ayuntamiento está regido por alcalde y cuatro concejales.

HISTORIA. Sus vecinos fueron autorizados por el rey Sancho VI el Sabio a instalarse y adquirir heredades en el término de Los Arcos (1176) en las mismas condiciones que los pobladores de esta villa. Como aldea de la misma formó parte de Castilla entre 1463 y 1753.
Hasta las reformas municipales de la primera mitad del siglo XIX la gobernó un alcalde que nombraba el virrey de Navarra a propuesta de la villa. Desde tales reformas, la elección se sometió al régimen común. En 1847 tenía escuela, dotada con sesenta robos de trigo; servían la parroquia un cura y tres beneficiados. En los años veinte de nuestro siglo contaba con puesto de la guardia civil, dos fábricas de chocolate y una de embutidos. (La Monjía).

Enlaces a archivos de interés:

Archivo General y Real de Navarra

 

  
Archivo General y Real de Navarra 

 
 Archivo diocesano 

  
Archivo Diocesano del Arzobispado de Pamplona y Tudela

Portal de Archivos Españoles (PARES)     Portal de Archivos Españoles (PARES)

 

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Diario de Noticias   

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Hemeroteca de la Biblioteca Nacional    Hemeroteca de la Biblioteca Nacional

 

ARTE. En un extremo de la población se localiza la parroquia de San
Zoilo, edificio de la primera mitad del siglo XVIII que vino a
sustituir una iglesia anterior del XVI, en la que trabajaron Sebastián
y Juan de Orbara, concretamente en la sacristía y la torre.
Probablemente, por el estado ruinoso de este viejo templo se decidió
construir la actual fábrica, cuyas obras se documentan entre 1701 y
1746, interviniendo en ellas los canteros José de Zumeta, Francisco de
Sarasúa y Francisco Iturbe. Condicionada por las estructuras del siglo
XVI, se edificó una iglesia de planta de cruz latina, compuesta de nave
con tres tramos, crucero de brazos poco profundos y cabecera recta. Sus
alzados presentan un entramado de pilastras y cornisa moldurada. Sobre
ella se alzan bóvedas de aristas, tanto en la nave como en la cabecera,
y medios cañones, en los brazos de crucero, mientras que el tramo
central de éste recibe una cúpula sobre pechinas, cuyas superficies se
decoran con unas pinturas, fechables en torno a 1800, que fingen una
gloria, todavía de composición barroca, con la Asunción, Cristo y la
Trinidad, elevada sobre las figuras de los Evangelistas. Estas pinturas
constituyen el único ornato de una arquitectura de severidad
herreriana. El exterior aún resulta más desnudo: muros de sillería con
contrafuertes diagonales en algunas de sus esquinas. Tan sólo se
amortigua esta sobriedad en el lado de la Epístola, donde aparece un
portal recto con baquetón mixtilíneo y pilastras, que recuerda las
portadas del cantero Ibarra existentes en la vecina población de Los
Arcos. Así se configura un bloque de perfiles y bien definidos. De él
emerge, en la parte de los pies, una esbelta torre de alto fuste
cuadrado y cuerpo único de campanas con medios puntos entre pilastras,
rematado en pequeña cúpula con linterna y abundantes bolas, modelo que
en versión simplificada responde a una tipología ampliamente difundida
por la zona durante el siglo XVIII.

El interior de la iglesia se decoró en torno a 1800, no sólo con las
referidas pinturas sino también con una serie de retablos neoclásicos,
policromados a imitación de mármoles, destacando el mayor, por su
monumentalidad y complejidad arquitectónica. Por la documentación se
sabe que procede de Logroño y que en 1802 fue reconocido por Francisco
Sabando, artista de esa ciudad. Su traza está formada por seis columnas
compuestas, dobles y dispuestas a distintos planos a ambos lados de la
calle principal, cabalgando sobre ellas una potente cornisa recta y un
frontón triangular que se adelanta para situarse encima de las columnas
internas. Bajo él queda la talla de San Zoilo, estimable lo mismo que
las imágenes de San francisco Javier y San Antón de las calles
laterales. Culmina el conjunto un ático con pilastrones y frontón curvo
que alberga un Calvario del siglo XVII. Con el retablo mayor forman
conjunto los colaterales de Nuestra Señora de Nieva y San José. La
imagen de vestir de la Virgen parece que aprovecha una antigua talla
del siglo XIV. Los retablos de la Inmaculada y la Piedad se reducen a
unos sencillos marcos con frontones curvos, equivalentes al ático del
mayor, y ambos lucen grandes lienzos de sus titulares, pinturas de
paleta fría y luces blanquecinas, en relación con los modelos
cortesanos de la segunda mitad del siglo XVIII y de estilo parecido al
de las pinturas murales que cubren la cúpula. Desaparecida la ermita de
San Pedro, la talla de este santo se encuentra actualmente depositada
en el templo parroquial. Es una magnífica obra gótica del siglo XIV, de
tamaño monumental, que representa al apóstol sentado en un trono con
figuras de leones en sus laterales.

El núcleo urbano de esta villa se enriquece con espléndidos palacios
barrocos, de monumentales fachadas, emplazados especialmente en una
plaza vecina de la parroquia o en sus inmediaciones. En el frente
principal de dicha plaza se encuentra el más importante de estos
inmuebles. Está fechado en 1702 y por sus rasgos clasicistas, así como
por algunos de sus elementos arquitectónicos puede relacionarse con las
construcciones de los Raón en la vecina Viana. Su fachada, de marcada
horizontalidad, obedece a un noble proyecto en el que privan la
simetría y una excelente ordenación de vanos. Se compone de dos cuerpos
y ático de sillería, articulados por pilastras con acanaladuras y
cajeadas, enmarcando estas últimas la calle principal, donde se abre el
amplio portal de ingreso. Tanto los ventanales del primer cuerpo como
los balcones del segundo tienen esquema recto y se guarnecen con
baquetones que forman orejetas en las esquinas; todos ellos conservan
su rica forja original. Completan el ornato tres escudos barrocos,
aunque de diferente cronología. Arquitectura semejante ofrece el
palacio marcado con el n.° 2 de la calle Real, aunque carece de la
grandiosidad del anterior.

Enlaces de interés: 

Catálogo Monumental de Navarra

 

  Merindad de Estella

A) Documentos digitalizados (públicos y privados) de interés para la localidad

 

B) Enlace al archivo municipal

 

C) Otros archivos con documentos relevantes sobre la localidad 

Archivo General y Real de Navarra

 

  
Archivo General y Real de Navarra 

 
 Archivo diocesano 

  
Archivo Diocesano del Arzobispado de Pamplona y Tudela